¿Drogarse por internet?: Conoce los métodos que algunos utilizan para
cambiar su ánimo.
"Drogas virtuales" por los oídos Drogas virtuales o ruidos
incoherentes ¿Qué es lo que en verdad se siente? Un negocio bastante lucrativo
Músico-terapia y ondas binaurales "Drogas virtuales" por los oídos
No hay duda de que en los últimos años la internet ha revolucionado la forma de
cómo nos comunicamos, cómo buscamos noticias e información, cómo compramos, y
sobre todo... cómo nos entretenemos. Pero nadie jamás imaginó que la tecnología
llegaría a un punto que le permitiría a un cibernauta entrar a la red,
descargar un archivo de audio que al reproducirlo en su computadora,
proporcionaría el mismo efecto que un cigarrillo de marihuana, o incluso, unas
cuantas líneas de cocaína.
Esa posibilidad de drogarse de forma virtual, que parecería haberse
fugado de las páginas de una descabellada novela de ciencia ficción, es una
realidad que en la actualidad supuestamente están viviendo muchos jóvenes en
Estados Unidos y en el mundo desde hace un par de años.
En momentos en que el país Colombia se encuentra en medio de la lucha
encarnizada contra los narcotraficantes y la propagación del uso de drogas,
dentro y fuera de nuestras fronteras, en el ciberespacio han aparecido una
serie de portales cibernético que se dedican a la venta de archivos de audio
presuntamente capaces de -al ser escuchados- producir el mismo efecto que
cualquier droga común.
Operando bajo un gran telón de clandestinidad, estos sitios esconden un
mundo de "drogas" que en vez de ser masticadas, inhaladas o
inyectadas, penetran al cuerpo -y cerebro- del "usuario" a través de
audífonos y directo a los oídos.
Ofrecen versiones virtuales de todo tipo de estupefacientes como
cocaína, marihuana, crack y LSD, entre otras.
Todos estos "narcóticos virtuales", por supuesto, al alcance
de un clic y sin ninguna reglamentación de las autoridades gubernamentales.
El sitio I-Doser.com, por ejemplo, garantiza que al bajar un fragmento
de audio digital, (los popularmente conocidos archivos MP3), el usuario sentirá
la sensación de haber consumido la droga de su preferencia, aunque ellos lo
llaman "dosis de ondas binaurales al cerebro".
Según este portal, su producto auditivo tiene la capacidad de
"alterar tu ánimo de forma poderosa", pues es -alegan-, "la
forma más potente y legalmente exótica... para mejorar tu humor".
Tras pagar por su dosis (que en I-Doser.com cuesta entre $13 y 20
dólares, dependiendo del "estimulante" seleccionado), el cibernauta
sólo necesita un par de audífonos para escuchar los "ruidos"
previamente grabados en el archivo.
"¡Ruidos desagradables!... Eso es lo que oímos cuando escuchamos
estas drogas virtuales", afirmó el musicoterapeuta y director artístico de
la ACADEMIA MUSICAL COLOMBIANA (ACAMUCOL), maestro Armando Martínez Castañeda
que ejerce desde hace más de 20 años en el área musical y educativa de Colombia
Sin embargo, para el maestro Armando Martínez Castañeda, los audios que
venden estos sitios de internet no deberían llamarse drogas.
"Lo que escucho es un ruido, una estática; es un ruido desagradable
que se va amplificando conforme lo vas escuchando", afirmó el maestro.
"No sé de donde sacan que es una droga, es puro ruido lo que oigo
aquí".
Armando Martínez Castañeda, quien trabaja como musicoterapeuta por más
de 15 años, analizó la frecuencia y longitud de onda de un archivo bajado de la
red y emitió su dictamen profesional: En el audio no se escucha nada concreto.
Sabes que son “LAS DROGAS VIRTUALES”
Son frecuencias sonoras de 15 a 30 minutos que se descargan vía
Internet. ¿Qué efectos producen? Las “drogas digitales” o “musicales”, que
pueden ser bajadas de internet y que prometen sensaciones parecidas a las
provocadas por la cocaína o el ácido lisérgico (LSD), desembarcaron en Europa y
Estados Unidos y, de a poco, han comenzado a penetrar en Colombia. Para los
especialistas, sus efectos ya generan polémica: mientras algunos las consideran
tan nocivas como cualquier estupefaciente otros, en cambio, las perciben como
un probable tratamiento terapéutico para adictos.
Las drogas ya no necesitan ser inyectadas, ingeridas o fumadas; ahora
pueden ser escucharse, en “dosis digitales”, aseguran algunos sitios de
internet, que venden frecuencias sonoras de 15 a 30 minutos que posibilitan,
según se afirma, experimentar sensaciones fuertes, como alucinaciones.
En el portal YouTube pueden verse algunas grabaciones donde jóvenes,
acostadas en la oscuridad y con un casco en los oídos, entran supuestamente en
trance gracias a “estupefacientes digitales” que han descargado de la red.
Las “dosis digitales” reposan en la técnica de pulsaciones auriculares, es
decir en la emisión en cada oído de dos sonidos similares pero en los que la
frecuencia difiere, lo que tiene por efecto alterar las ondas cerebrales.
“Es posible gracias a este método llevar al cerebro a producir ondas
lentas, como las ondas alfa, asociadas a los estados de relajamiento, o aun más
rápidas, como las ondas beta, asociadas a estados de vigilancia y
concentración”
Efecto neurológico
Se trata de un fenómeno neurológico que puede producir una especie de
hipnosis sonora, En internet, el sitio I-Doser.com, que asegura ser el líder en
el mercado de las “sustancias digitales”, propone desde hace cinco años en su
tienda en la red unas 200 “dosis” diferentes, para las cuales es indispensable
utilizar un casco en los oídos.
El precio de estas “dosis digitales” varía de 2,50 a 199,95 dólares, se
comprueba en el sitio en internet. Disponibles desde 2007 en el sitio
estadounidense Cnet.com, las “dosis digitales” se han descargado más de 1,4
millones de veces. Sólo en el transcurso de la semana pasada, ese sitio
registró 18.000 descargas.
Los dos temas musicales más caros, bautizadas “Gate of Hades” (Puerta
del Hades) y “Hand of God” (Mano de Dios), de una duración de 30 minutos,
pueden, según su descripción, sumir al que las escucha ya sea en las peores pesadillas
o en un estado de calma y tranquilidad.
“El efecto de los sonidos cesa desde que se dejan de escuchar”, la
utilización intensiva de los sonidos estimulantes pueden generar a la larga
perturbaciones de sonido o ansiedad, como pueden hacerlo la utilización de
muchos psicoestimulantes”.
Inspirado en el funcionamiento del tráfico de drogas no virtuales, el
sitio I-Doser.com propone probar gratis varios de sus productos. Al igual que
el narcotráfico, se apoya asimismo en una red de revendedores (“dealers”)
reclutados por el sitio y remunerados hasta en un 20% de la facturación de las
dosis.
¿Drogas “inocuas”?
Interrogado sobre la posibilidad de que estas drogas digitales provoquen
adicción, el director artístico de la academia musical colombiana ACAMUCOL
estima que “no hay ningún riesgo” de que puedan crear dependencia, como sí lo
hacen las drogas reales.
En Colombia se trata de un fenómeno reciente. Así como alguien escucha
un tema lento para estimularse en una relación íntima, se han encontrado tonos
musicales que simulan efectos de drogas ilegales durante el tiempo que la
persona esté expuesta a ese sonido”.
“Por ahora no se ven como algo dañino, es como la cerveza sin alcohol.
Incluso se estudia si en algún momento pueden utilizarse para que el droga
dependiente en tratamiento no recaiga en el consumo.
Obviamente para que el que no consume ninguna droga estos sonidos pueden
resultar estimulantes. Pero sus efectos todavía están en estudio”, explica, al
tiempo que señala que en el país “los jóvenes los conocen pero, en general, no
los utilizan. Han tenido poca aceptación”.
Por: ARMANDO
MARTINEZ CASTAÑEDA/






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